Con alegría, nuestra comunidad educativa dio inicio al año escolar, reuniendo a los estudiantes desde 1° básico a 4° medio en un ambiente de fe y esperanza.
Los cursos de 4° básico a 4° medio participaron en la Eucaristía presidida por el Padre Jesús Apiolaza, mientras que los más pequeños vivieron una liturgia acorde a su etapa.
En el contexto de la Cuaresma, bajo el lema “Convertir el corazón para vivir la esperanza”, se invitó a comenzar este año con una actitud de renovación interior. Inspirados en el estilo de Don Bosco, la comunidad se reconoció como un “faro” llamado a iluminar con los valores de la razón, la fe y el amor.
Durante la celebración se presentaron signos significativos, como los santos que acompañarán a cada curso, el pendón del faro y las cajas de Cuaresma, destacando el llamado a vivir la solidaridad.
Asimismo, se dio gracias por los 40 años de la Diócesis de Arica, que continúa acompañando el caminar de la Iglesia en nuestra región.

